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El maquillaje para el día de nuestra boda debe ser lo más natural y discreto posible, evitando los tonos fuertes. Lo más recomendable es acudir a un maquillador profesional que sabrá interpretar nuestros gustos y sabrá resaltar nuestras facciones sin exagerar.
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Después de uno o dos días de ese momento mágico en el que oímos de él la pregunta de si deseamos ser su esposa, surge otra pregunta básica que también tenemos que contestar ¿cuándo nos casamos?
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El color que emplearemos en las paredes, cortinas y mobiliario es muy importante. El color permite crear una atmósfera adecuada ya que cada uno se asocia a un determinado tipo de emoción y nos evoca sentimientos específicos.
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Esto nos otorga más libertad para tomar todo tipo de decisiones. Podremos irnos todos a la playa y hacer una celebración bien informal o cualquier otra cosa que nos dé ilusión, aunque quizás escandalice a unos padres tradicionales.