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Si las dos familias tienen el mismo nivel adquisitivo todo resulta muy fácil. Podrán optar por calcular todos los gastos y dividirlos a la mitad. Hay quienes deciden que cada cual pague el costo de sus invitados y los gastos de sus respectivos hijos.
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Como la iglesia no admite divorcio, si estamos realizando una segunda boda es porque a alguno de los contrayentes se le otorgó la Nulidad del Matrimonio anterior o es viudo o viuda. La ceremonia en estos casos es exactamente la misma.
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La decisión de comprar estará dada a partir de si tenemos ahorros e ingresos suficientes para pagar la hipoteca, si no pensamos trasladarnos de ciudad en el mediano plazo y si las condiciones del mercado inmobiliario son favorables para respaldar la inversión.
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En las invitaciones donde se incluye la recepción se colocan las siglas RSVP (del francés Répondez S´il Vous Plaît) o S.R.C. (Se Ruega Contestar) en la parte inferior de la tarjeta, seguidas de un número telefónico.