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Los novios nos ponemos mirándonos uno frente al otro, nos tomamos de las manos y decimos según escojamos convenientemente una de estas fórmulas: Yo, ...te quiero a ti..., como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas ...
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El día de la boda lo más recomendable es mantenernos calmadas. Lo mejor es dormir bien la noche anterior, acostarnos temprano y levantarnos a la hora acostumbrada. Desayunemos generosamente y a media mañana tomemos un buen té para mantenernos relajadas.
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En el texto de las invitaciones sólo indicamos el nombre del lugar donde se realizará la ceremonia y la recepción. Una buena opción y a veces una muy necesaria, es que incluyamos un mapa de la parte de la ciudad para orientar a los invitados.
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En cada religión se realizan los rituales propios de ella. Aunque cada cual tiene sus peculiaridades que la distinguen, en todas, el acto de contraer matrimonio tiene un significado muy especial. Algunas permiten ciertas flexibilidades, otras no.