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Lo acostumbrado es que los novios y sus padres reciban a los invitados en la entrada del lugar. Esta línea de recibo es una vieja costumbre de cuando se hacía necesario presentar el resto de las dos familias y los amigos.
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La recepción es una fiesta que comienza cuando hacemos nuestra entrada al lugar con nuestro esposo. Hoy en día, el antiguo levantar de copas ha ido dando paso a un simple, pero muy emotivo agradecimiento de parte de los recién casados a todos los presentes.
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Si uno de los miembros de la pareja tiene hijos, entonces éstos deberán ser los primeros en saber que habrá boda. A los menores debe quedarles muy claro que no van a ser ni olvidados ni abandonados.
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Estamos tan involucrados en los preparativos de nuestra boda que nos olvidamos de un aspecto muy importante: las finanzas.Además de un símbolo de amor mutuo, el matrimonio es un acuerdo formal que une a dos personas legal y económicamente.