-
Debemos saber qué estilo es el que más nos agrada a nosotras y a nuestra pareja. Lo principal es determinar qué queremos lograr de nuestro hogar: sobriedad y moderación, lujo y suntuosidad, modernidad e innovación, serenidad y equilibrio, dinamismo y energía.
-
Ponernos en forma es nuestro anhelo, sin embargo esto no debe significar que debemos vernos flacas. Lo importante es que estemos vigorosas, que practiquemos ejercicios frecuentemente sin hacer excesos y que nos sintamos ágiles.
-
Cuando la boda es civil no hay muchas exigencias en cuanto a la vestimenta, aunque debe respetarse la sobriedad y la sencillez. Recordemos que podemos lucir extremadamente elegantes sin necesidad de llevar exactamente un clásico traje de novia.
-
La decoración de la recepción dependerá del lugar y del tamaño del mismo, de la cantidad de invitados, de la hora en que se realizará la actividad, de cómo se ofrecerá la comida y del estilo de la boda.