-
Desde el mismo momento en que comenzamos a organizar la boda tenemos que precisar cómo queremos que sea la recepción. En la mayoría de los casos, el presupuesto con el que contamos es lo que determina nuestra decisión final.
-
Para escoger el vestido de novia lo primero que tenemos que hacer es definir el estilo de lo que estamos buscando. Esto dependerá de la época del año, la hora y el lugar en que realizaremos la celebración y sobre todo de nuestros gustos y personalidad.
-
El maquillaje para el día de nuestra boda debe ser lo más natural y discreto posible, evitando los tonos fuertes. Lo más recomendable es acudir a un maquillador profesional que sabrá interpretar nuestros gustos y sabrá resaltar nuestras facciones sin exagerar.
-
Si algo crea problemas es el dinero... y una boda involucra mucho dinero. Por ello desde el principio debemos establecer las reglas claras sobre quién o quiénes pagarán qué cosas.