-
Cualquier día que no sea el día antes de la boda. Nadie quiere verse con ojeras durante la ceremonia por no haber dormido lo suficiente. Algunos novios incluso van juntos con todos sus amigos a festejar.
-
El maquillaje para el día de nuestra boda debe ser lo más natural y discreto posible, evitando los tonos fuertes. Lo más recomendable es acudir a un maquillador profesional que sabrá interpretar nuestros gustos y sabrá resaltar nuestras facciones sin exagerar.
-
En cada religión se realizan los rituales propios de ella. Aunque cada cual tiene sus peculiaridades que la distinguen, en todas, el acto de contraer matrimonio tiene un significado muy especial. Algunas permiten ciertas flexibilidades, otras no.
-
Los bizcochos de boda son una tradición que se ha mantenido hasta la actualidad. Antiguamente, el bizcocho se confeccionaba totalmente comestible, pero con el tiempo se fue implantando la costumbre de decorar una mesa especial con un pastel de utilería.