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Ya sea que vayamos a comprar o a alquilar, tendremos que comenzar la búsqueda con tiempo suficiente. A veces resulta difícil encontrar lo que queremos. No nos desesperemos, cuando entremos a la que es para nosotros, lo sabremos tan pronto nos abran la puerta.
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La idea de una mesa alargada donde todos se sientan alrededor de ella sólo es factible en una recepción muy familiar e íntima. Lo más generalizado es que en el salón se ubiquen mesas individuales, redondas o cuadradas, para seis, ocho o diez personas.
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Las uñas y las manos son objeto de observación durante la boda, incluso hasta son fotografiadas: con el anillo, con el ramo o entrelazadas con las de nuestra pareja. Las manos no podemos olvidarlas, ellas también requieren de nuestro cuidado diario.
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Es práctico realizar dos listas de invitados. En una colocamos a quienes deseamos absolutamente que asistan a la boda, y en la otra a quienes desearíamos que asistieran, si hubiera lugar. Enviamos primero las invitaciones de la primera lista y luego ...