-
La tradición sigue siendo que el novio le regale un anillo de compromiso a la novia para dar fe que habrá boda pronto. Esta costumbre, que se remonta al siglo XV, sigue vigente. Usualmente, él lo compra y nos lo entrega en un momento propicio.
-
Como la iglesia no admite divorcio, si estamos realizando una segunda boda es porque a alguno de los contrayentes se le otorgó la Nulidad del Matrimonio anterior o es viudo o viuda. La ceremonia en estos casos es exactamente la misma.
-
Además de champaña, cava, vinos espumosos, vinos blancos, tintos y rosados, en la celebración podemos ofrecer otras bebidas con alcohol y otras sin alcohol. Para poder complacer a todos, tendremos que contemplar también las bebidas muy ligeras.
-
En los tiempos actuales, la cocina y el comedor se han convertido en los lugares donde la pareja pasa mucho tiempo. Cuando nos llegan los invitados y estamos preparando algo de comer estaremos todos conversando y compartiendo alrededor de esta área.