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En las invitaciones donde se incluye la recepción se colocan las siglas RSVP (del francés Répondez S´il Vous Plaît) o S.R.C. (Se Ruega Contestar) en la parte inferior de la tarjeta, seguidas de un número telefónico.
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Después de uno o dos días de ese momento mágico en el que oímos de él la pregunta de si deseamos ser su esposa, surge otra pregunta básica que también tenemos que contestar ¿cuándo nos casamos?
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Todas las novias responderemos que "deseamos que nuestra luna de miel sea inolvidable". No importa tanto a donde vayamos ni dónde pasemos esa primera noche, lo importante es que podamos convertir estos días en algo muy especial, lleno de romanticismo.
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Antes de que nos involucremos en la planificación de la luna de miel, debemos conversar juntos sobre lo que realmente queremos hacer para esos días después de la boda. Tenemos que valorar las preferencias de los dos y entonces debemos ponernos de acuerdo.