-
Cualquier día que no sea el día antes de la boda. Nadie quiere verse con ojeras durante la ceremonia por no haber dormido lo suficiente. Algunos novios incluso van juntos con todos sus amigos a festejar.
-
La decisión de comprar estará dada a partir de si tenemos ahorros e ingresos suficientes para pagar la hipoteca, si no pensamos trasladarnos de ciudad en el mediano plazo y si las condiciones del mercado inmobiliario son favorables para respaldar la inversión.
-
Para poder escoger a dónde ir de viaje de bodas, tenemos primero que conversar sobre qué tipo de luna de miel queremos. Esa es una decisión que tiene que tomar la pareja. Como todo lo demás, el dinero determina en gran medida sobre la decisión final.
-
Después de un año de nuestra boda, podemos recordar ese momento de muchas maneras. Generalmente intercambiamos regalos, salimos a un elegante restaurante, nos hacemos el día especial. Si tenemos la posibilidad podemos irnos de "segunda luna de miel".