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Si la boda no se realiza en la parroquia que le corresponde a la novia. Si uno de los contrayentes no es católico. Si se trata de un extranjero. Si la boda la va a realizar un sacerdote que no sea el párroco del lugar.
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Es una opción muy favorable. Compartiendo los gastos es posible que nadie tenga que dejar en cero sus ahorros ni endeudarse con el uso excesivo de tarjetas de crédito o préstamos.
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Algunos accesorios que debemos tomar en cuenta son la lencería, los zapatos, las medias, la liga, el bustier, la cretona o crinolina, las joyas, los guantes, entre otros. Tenemos que sentirnos cómodas cuando utilicemos estos accesorios.
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Debemos comenzar por conocer el historial financiero de cada cual. ¿Cuáles son nuestros activos y cuáles son nuestras deudas? ¿Cómo nos procuramos nuestro dinero? ¿Cuáles son nuestros objetivos financieros de corto y largo plazo?