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Es práctico realizar dos listas de invitados. En una colocamos a quienes deseamos absolutamente que asistan a la boda, y en la otra a quienes desearíamos que asistieran, si hubiera lugar. Enviamos primero las invitaciones de la primera lista y luego ...
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El maquillaje para el día de nuestra boda debe ser lo más natural y discreto posible, evitando los tonos fuertes. Lo más recomendable es acudir a un maquillador profesional que sabrá interpretar nuestros gustos y sabrá resaltar nuestras facciones sin exagerar.
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La idea de una mesa alargada donde todos se sientan alrededor de ella sólo es factible en una recepción muy familiar e íntima. Lo más generalizado es que en el salón se ubiquen mesas individuales, redondas o cuadradas, para seis, ocho o diez personas.
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Durante la ceremonia, la música da un toque espectacular, romántico, solemne y exclusivo. Escoger la música es algo muy personal. Hay un gran repertorio de donde podemos seleccionar aquellas piezas que más nos agraden y con las que más nos identifiquemos.