RECEPCION

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¿Dónde debo realizar la recepción?




La recepción es el festejo entre familiares y amigos que organizamos para brindar, comer, bailar y dejar atrás la solemnidad de la ceremonia.


Desde el mismo momento en que comenzamos a organizar la boda tenemos que precisar cómo queremos que sea la recepción. En la mayoría de los casos, el presupuesto con el que contamos es lo que determina nuestra decisión final.


Hay muchas formas y lugares para realizarla. Teniendo en cuenta la cantidad de invitados y lo que más o menos deseamos, comenzamos a visitar lugares y a comparar cotizaciones. Las opciones están entre un salón de un hotel, un club, un restaurante o una casa particular.


Los hoteles siempre están preparados para la organización de este tipo de eventos sin importar la época del año y como ellos tienen gran experiencia, podemos contar con la asesoría de su personal.







Si nos decidimos por realizar la recepción en un hotel, no tendremos que preocuparnos por los parqueos, el acceso al lugar, ni por la seguridad. Ellos garantizan la comida, los mozos, el descorche de la bebida, la climatización del salón y generalmente ofrecen una habitación para la primera noche a los recién casados. A los posibles invitados que necesiten hospedarse también les ofrecen precios especiales y nosotros no tendríamos que ocuparnos de mucho más. No obstante, hay que precisar detalles como la poca flexibilidad que puedan tener para poder nosotros escoger la decoración, la bebida, la comida y su forma de ser servida, el grupo musical o DJ. Hasta cuándo podemos ajustar el número de invitados y cuáles son las políticas para el pago y para cancelaciones.


Si escogemos un club, tendremos ventajas y desventajas parecidas al salón de un hotel, con el detalle que no contaremos con descuentos de habitación, ni con la comodidad de tener ahí mismo alojados a nuestros invitados que lo requieran. En este caso hay que precisar detalles sobre el menú, la bebida, la música, la decoración y comparar lo que nos ahorraríamos por un lado y lo que gastaríamos por otro.


Los restaurantes son otra opción. Algunos se han especializado en dar este servicio y tienen todo un paquete de ofertas preparado para nosotros. La desventaja principal puede estar en las dificultades del parqueo, en la disponibilidad de una pista para bailar, la capacidad para sólo un número pequeño de invitados y la hora de cierre del local.


Si disponemos de una casa grande, podríamos hacer allí la recepción. Un lugar así puede tener su atractivo, aunque esto implique mayor gasto en decoración, mesas, sillas, accesorios y servicios en general. Sólo tenemos que considerar la ubicación, porque si está muy lejos de la ciudad hay que contemplar los gastos adicionales de transporte. Y si está en la ciudad, entonces pensemos en las dificultades con el parqueo y las restricciones que puedan existir en el horario para tener la música alta.


Si lo que queremos es algo al aire libre, podremos tener muchas opciones para la decoración y para convertir el lugar en algo hermoso y especial. En este caso, existe la posibilidad de que una lluvia pueda estropearnos todo lo preparado, por ello debemos asegurarnos de tener un espacio alternativo con un toldo o una carpa para cualquier eventualidad ambiental. Tanto en la playa como en el campo, podemos escoger un restaurante, un hotel o una casa grande de un familiar o amigo ubicado en esos lugares. Muchos hoteles en la playa y en las ciudades pequeñas disponen de todas las facilidades necesarias para una recepción inolvidable. En ellos tendrían también los invitados la posibilidad de poder aprovechar el fin de semana para hacer la fiesta más larga.


En todos lo lugares que visitemos en busca de cotización, no nos dejemos impresionar sólo por los números, valoremos el servicio que nos ofrecen, el menú y la forma de servirlo a los invitados, la posibilidad de parqueo, si tienen aire acondicionado y planta eléctrica de emergencia, el ambiente alrededor del sitio, la capacidad para la cantidad de personas, la posibilidad de instalar una pista de baile, la lejanía, el horario disponible, el precio del descorche, las limitaciones que nos imponen y todas las facilidades que nos ofrecen.



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