RECEPCION

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Sólo voy a casarme por lo civil, ¿debo hacer una recepción?




La boda civil es el momento en que ante la ley nos convertimos en marido y mujer. Un momento así requiere de una celebración. No por que sea algo pequeño y sencillo, este momento dejará de ser algo muy significativo para nuestras vidas.


Si la boda civil la realizamos de forma muy simple en el juzgado, sólo para completar los requisitos de la ley y haciéndonos acompañar por un número muy reducido de invitados, entonces después podemos celebrar con un brindis en nuestro domicilio, con bebidas, algo ligero para comer y con música para amenizar. En la medida que nos lo permita el presupuesto, podemos incluir una cena o salir todos directamente del juzgado a un restaurante.


Algo similar nos ocurre cuando nuestra boda religiosa va a celebrarse días después de la boda civil, porque en este caso la civil no merece que se le dé mucha connotación. Debe ser más discreta y sólo unos familiares cercanos y testigos deberán compartir con nosotros.


Otra situación es cuando nuestra boda se realizará sólo por lo civil y queremos hacer una gran celebración junto a nuestros familiares y amigos. En este caso podemos buscar un lugar fuera del juzgado y solicitarle al Oficial Civil su colaboración. Lo ideal es escoger un sitio que sea también apropiado para realizar la recepción. Esto nos permitirá ahorrar en decoración y servicios.


La recepción puede variar desde un simple brindis hasta un gran festejo con todo tipo de detalles. La forma, el estilo y la decoración estarán en dependencia de cada pareja.


Existe la variante de preparar un pequeño salón anexo para allí realizar la boda civil. Esto permite dar mayor solemnidad al acto del matrimonio y distinguir la ceremonia de la recepción. Sin embargo, otra variante muy empleada es preparar una mesa especial en el propio salón de la recepción para oficiar en ella la ceremonia. Los invitados se sientan en sus respectivas mesas, las cuales tienen que haberse distribuido adecuadamente para permitir la visibilidad. La música y la entrada de la novia indicarán que el acto solemne se inicia. Si son muchos los invitados, debemos considerar el uso de micrófonos porque todos querrán escuchar y si no captamos su atención comenzarán a conversar o a moverse, perdiendo solemnidad el momento.


Es importante conversar con el Oficial Civil lo que deseamos realizar y solicitarle su cooperación para que el momento sea significativo y memorable.



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